ARTÍCULO DEL MES

MAYO 2009

Este artículo surge a modo de conclusión de una investigación que realicé en el año 2006 al que he tratado de mejorar para una expresión más clara de las ideas centrales.

INTERNET, en la vida cotidiana

Trinchera a la Posmodernidad

 

 Lic. Rita Giardino

 Psicóloga Clínica, Psi. Social

 ritagiardino@hotmail.com

En el año 2006 realicé una investigación acerca de la influencia de Internet en la vida cotidiana y las relaciones humanas. El presente artículo es la ampliación de las ideas planteadas como conclusión de ese estudio.

Se puede consultar la investigación completa en www.ritagiardino.com.ar/articulos.htm .

 Todo empezó con el hecho singular de que la mayoría de los encuestados nunca pusieron en duda que el intercambio en la red implicaba una forma de comunicación, surgiendo que el término –comunicación- es entendido en la actualidad de forma global y la –comunicación virtual- es asumida con el mismo nivel de realidad que la comunicación personal. Del total de los encuestados, solo dos de ellos cuestionaron el uso del término en esa forma y requirieron mayor especificidad, no aceptando que la palabra –comunicación- incluyera tanto lo personal como lo virtual y diferenciaron un distinto nivel o grado de compromiso e implicación subjetiva. Sin embargo ¿quién dudaría, hoy, que la –comunicación- puede realizarse a través de los distintos medios electrónicos?

Esto nos lleva, entonces, a la aceptación de una forma de comunicación, no física, en la cual desaparece el cuerpo como lugar-espacio privilegiado de la comunicación humana y especialmente de la comunicación analógica (gestos, miradas, posturas, etc.). Y vemos que el aspecto analógico, este lugar-espacio corporal, es reemplazado por la computadora y los dispositivos analógicos que le son propios: los emoticones, pequeños dibujos de caritas o símbolos que expresan sentimientos (sonrisa, llanto, enojo, etc.), gestos y actitudes (guiño, sacar la lengua, bostezo, pregunta, etc.).

 Esta forma de comunicación –acorporal- tan fácilmente aceptada y asumida por las personas me hace pensar en la contraposición que este hecho tiene con los valores postulados por la Posmodernidad que hace un culto de la estética corporal.

 Si consideramos la posibilidad de un devenir histórico-social dialéctico, en nuestra cultura, tomando por ejemplo, el siglo XVIII, bucólico y liberal de los Luises, seguido por una tendencia opuesta en el siglo XIX positivista y moralista de la época Victoriana, continuado por una corriente contraria en el siglo XX con la democracia, la relatividad y el cuestionamiento de los dogmas, la liberación sexual, el culto de la imagen y el consumo de bienes. Podemos ahora pensar que en el siglo XXI[i] surge una disposición inversa, cuyo instrumento es la red Internet, espacio no físico, global y comunitario, donde lo corporal es prescindible, espacio de intercambio solidario de información y conocimientos, que viene en busca del equilibrio perdido.

 Sin embargo, más allá de esta mirada benévola respecto del fenómeno, vemos que en este momento histórico-social, las manifestaciones sociales se distinguen por ser hostiles y agresivas, unido a este desplazamiento en la comunicación de la presencia física, naturalmente analógica, para dar paso a la comunicación virtual y digital, entonces Internet plantea un aspecto paradojal: facilitar el aislamiento físico y el empobrecimiento comunicacional, en nombre de la libertad de expresión y la protección personal.

 Si pensamos en la comunicación acorporal como protección, una comunicación que retiene información sobre la persona, donde tampoco es necesario poner ni el nombre y es común el uso de distintas identidades, quedamos frente a la pregunta:

¿ –Ser- tiene consecuencias y –no Ser- protege y asegura libertad?

 ¿La Posmodernidad ha dejado al hombre frente al dilema de

–no Ser- para –Ser-?

 ¿Y el instrumento privilegiado es Internet?

 

 


[i] Si bien Internet existe desde el último cuarto del siglo XX se afianza y difunde masivamente ya pisando el siglo XXI.

 Lic. Rita Giardino

www.ritagiardino.com.ar

Es Psicóloga Clínica, Posgrado en Psicoterapia Gestalt y utiliza técnicas Cognitivo Conductuales. Atiende en forma privada adultos y grupos, en ciudad de Buenos Aires.